Desempleo: Los Verdes tenemos la respuesta

Me preguntaban, hace unos días, por la respuesta a las cifras de desempleo en España, y sobre lo que en Equo ya llevamos tiempo sosteniendo: Que los verdes tenemos la respuesta, el enfoque completo, y que todas las dimensiones de esta crisis están relacionadas y deben responderse simultáneamente, de manera que las personas y también el planeta prevalezcan sobre los mercados y el interés particular.

Planteaba, entonces, que lo primero es tener claro el orígen del problema. Las cifras de desempleo no se deben a la falta de formación de los desempleados, ni a que estos no estén buscando empleo con la suficiente tenacidad. Se deben precisamente a la falta de trabajos en nuestro país y en muchos otros de la Unión Europea: No los hay, y no los hay, entre otras cosas, porque en el pasado se han tomado decisiones políticas equivocadas. Es frecuente oír, sobre todo en relación al desempleo juvenil, mensajes que van en la línea de culpar al individuo ante la falta de ocupación: “Si no encuentras trabajo es porque no eres lo suficientemente bueno, es porque no estás lo suficientemente formado, es porque no lo has intentado lo suficiente”. Este mensaje es injusto y equivocado.

Son las instituciones las responsables del drama ocupacional, y son ellas las que deben dar la respuesta: Necesitamos que se creen empleos. Y la mejor forma de hacerlo es conseguir que en primer lugar las instituciones inviertan en crearlos. John M. Keynes defendía que es en épocas de crisis cuando el estado tiene que gastar su presupuesto en reducir las desigualdades y en asegurar que nadie quede atrás, y que es en épocas de bonanza económica cuando el ahorro y la austeridad son necesarios, para aguardar épocas peores. Todo lo contrario a lo que se ha hecho hasta ahora, en definitiva. Pero lo cierto es que lo que nosotros estamos proponiendo ya se ha hecho en el pasado, y ha funcionado: Históricamente, gobiernos como el de Franklin D. Roosvelt en Estados Unidos, en los años 30, se dedicaron a gastar grandes sumas de dinero en épocas de depresión para emplear a sus ciudadanos (por medio, por ejemplo, de la construcción de infraestructuras no siempre necesarias), lo que además de asegurar su bienestar e inclusión ejercía como un estímulo económico inigualable: En las lógicas del sistema en que vivimos, si los ciudadanos trabajan, consumen. Y consumiendo contribuyen a la prosperidad económica del país.

En el pasado este tipo de inversiones se han hecho en proyectos a menudo innecesarios y con un impacto claramente negativo en el medio ambiente. Pero la realidad es que, ahora mismo, nos encontramos en un contexto en el que nunca inversiones para cambiar el modelo energético y productivo de nuestros países habían sido tan necesarias. Estamos en un momento en que invirtiendo en energías renovables y en eficiencia energética España tiene la capacidad de, además de crear millones de empleos, hacerse energéticamente independiente en el medio plazo, lo que solucionaría al mismo tiempo el enorme coste que conlleva la importación de combustibles fósiles (45.000 millones de euros sólo en 2012, casi el doble de los objetivos de reducción de déficit marcados por Bruselas) y permitiría reducir nuestras emisiones de dióxido de carbono, que son la causa directa del cambio climático en el planeta, y las terribles consecuencias que este traerá, según la comunidad científica, en el futuro próximo.

La realidad es que los verdes tenemos una respuesta global y completa, que enfrenta cada una de las dimensiones de esta crisis. Porque todas son caras de una misma moneda: la de un sistema injusto e insostenible, que no está funcionado. Y esta respuesta, en la que trabajamos desde Dublín a Budapest, dede Estocolmo a Madrid, tiene un nombre: Green New Deal.

Evidentemente, una de las cuestiones a resolver es cómo financiar este proyecto. Y es que, una vez más, la respuesta vuelve a ser sencilla: Cambiando la lógica con la que estamos enfrentando esta crisis. Haciendo que no paguen la recuperación los más débiles, los que menos tienen, sino exigiendo que sean los que nos han hundido hasta donde estamos hoy los que asuman sus responsabilidades, y sea sobre sus hombros que se cargue la salida de esta crisis. Y la mejor forma de hacerlo es por medio de una reforma fiscal, que haga que los que más tienen, los que más contaminan y los dueños de las grandes corporaciones, la economía financiera y de las rentas del capital contribuyan hasta que salgamos de donde estamos. Que nos saquen ellos, que para eso nos metieron. Que asuman sus responsabilidades.

Otro punto clave para nosotros, hablando de empleo, es la cuestión de los derechos y de la calidad laboral, y lo inadmisible de que estén siendo puestos en peligro. Se deben proteger, por encima de todo, los derechos de los desempleados y de los que trabajando sufren abusos y precariedad, consecuencias habituales de índices de desempleo como en los que nos encontramos. Crear empleos a cualquier precio, no es permisible. Garantizar los derechos es lo primero.

Y son muchas más las propuestas que desde Equo planteamos para solucionar el drama del desempleo: Incentivar y romper las barreras del emprendimiento, especialmente las del emprendimiento verde; hacer políticas de facilitación del reparto del trabajo, de manera que trabajando todos menos horas podamos trabajar más personas; y otras muchas medidas que se podrán encontrar en el programa electoral tan pronto como lo tengamos preparado. O en el que, si no queréis esperar, podéis entrar desde ya para ayudarnos a construirlo. ¡Seréis más que bienvenidos!

En definitiva: Hay alternativas. Solo hay que trabajar para construirlas.

Tres razones: Ecología

La ecología es la respuesta. Sabemos cómo hacerlo, hay un plan, se ha hecho antes. Hay una forma concreta de salir de esta crisis, de cambiar el modelo productivo y de superar el sistema global en que vivimos. Esta respuesta es concreta y es posible. El decrecimiento es un fin último, un horizonte, que nos recuerda hacia dónde queremos andar. Pero la dirección en la que caminar es la de unas instituciones que asumen sus responsabilidades, que invierten para reducir las desigualdades sociales y financiar un cambio de modelo con el que crear millones de empleos, que invierten para asegurar una transición económica y ecológicamente sostenible. Unas instituciones que protegen, por encima de todo, los derechos de sus ciudadanos.

Y que invierten para hacer que el peso de la recuperación se cargue a hombros de sus responsables. Porque hay responsables. Y hay alternativas a los crímenes que están cometiendo las élites políticas y económicas en Bruselas y en Madrid. Lo único que necesitamos es voluntad política. Y arrebatarles el poder a los amos del mundo para devolvérselo a la ciudadanía.

Me comprometo a luchar, desafiante, incansablemente, por empujar a Europa en el camino de la transformación, y me comprometo a llevar al Parlamento Europeo la voz del cambio y demostrar, de una vez por todas, que Equo tiene la respuesta. Y que no va a dudar en llevarla a cabo. Seguir leyendo Tres razones: Ecología

Tres razones: Democracia

La crisis democrática es la más grave y la más olvidada de todas. La intensidad de la crisis en nuestro país se debe a un modelo democrático que 35 años después se revela asistencial, utilitario, enmohecido, en el que no somos ciudadanos, sino votos; y en el que los partidos no son plataformas políticas, sino fortalezas inasediables.

Equo representa la izquierda como ningún otro partido en nuestro país. Porque la verdadera izquierda es democrática y porque sin democracia no hay izquierda. Sólo renovando nuestras estructuras democráticas, dentro y fuera de los partidos, conseguiremos construir un sistema verdaderamente justo, limpio y abierto. Una izquierda fuerte es importante, pero más lo es la regeneración democrática.

Equo ha nacido para redefinir estas estructuras. Para demostrar que es real el camino hacia una democracia más directa y menos representativa y para demostrar que la ciudadanía es la única con potestad para decidir el rumbo que debemos tomar. Creo en un modelo de partido aún más abierto y aún más ciudadano. Un modelo de partido como no se conoce en España, que forme parte del movimiento social y que sea capaz de confluir en una única voz: La de la ciudadanía hablando a través de las calles, los barrios y las urnas. Esta es la razón, entiendo yo, por la que existe este partido. Y desde luego es la razón por la que yo estoy aquí y por la que me presento a las primarias de Equo. Seguir leyendo Tres razones: Democracia

Tres razones: Juventud

Europa nos quedará a nosotros. Esa es mi única certeza. Nuestra generación es la primera que ha crecido en una Europa sin guerras ni muros, en una Europa con un proyecto de cooperación, justicia social y derechos humanos. Una Europa que, ahora, nos está empujando hacia un abismo sin respuestas, cuyas consecuencias no podemos predecir.

Somos la generación más preparada de la historia. Y tenemos el deber de dar un paso adelante e influir en las decisiones que hasta ahora se toman por nosotros. Tenemos el deber de empujar la renovación de unas estructuras descompuestas. Tenemos el deber de ser el cambio, en definitiva, y de luchar por nuestros derechos y nuestros intereses. Porque si no lo hacemos nosotros, por nosotros, nadie no hará.

Como coordinador de la Campaña de Juventud del grupo Verdes/ALE he entendido la violencia de la crisis generacional y la necesidad de que de su respuesta participemos todos. Quiero aportar mi experiencia, capacidad y energía para ser parte activa de ese cambio, para llevar la voz de mi generación a una Europa que no está contando con nosotros. Quiero plantarles cara allí, y demostrar la contundencia de nuestra respuesta: Europa no podrá seguir sin nosotros. Seguir leyendo Tres razones: Juventud