Entrevista en De Vuelta y Vuelta

Entrevista publicada en De Vuelta y Vuelta, 26/02/2014

Guillermo Rodríguez: “Nunca había sido más importante ir a Bruselas a pelear, y a dar la cara a los que están tomando decisiones a espaldas de las y los ciudadanos”

Por @LOrtizGomez

Guillermo Rodríguez, candidato a las Primarias de EQUO / Foto: Guillermo Rodíguez

Guillermo Rodríguez es el tercero de los candidatos a las primarias abiertas de EQUO que pasa por De Vuelta y Vuelta para hablar de sus expectativas de cara a las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán el próximo 25 de mayo. Este joven Ingeniero Aeronáutico, que ha trabajado como voluntario para asociaciones relacionadas con la agricultura, la enseñanza y la comunicación no formal, pretende llegar al Parlamento Europeo para “ponerlo patas arriba” y demostrar que en EQUO hacen lo que dicen.

Pregunta: EQUO ha hecho una apuesta innovadora para elegir su lista al parlamento europeo ¿Cómo surge la idea de este proceso de primarias abiertas? ¿Ha sido muy complicado ponerlo en marcha?

Respuesta: Las primarias abiertas están en la misma idea originaria de EQUO desde que era solamente un proyecto: Queremos abrir la democracia, en canal, y llenarla de ciudadanos; queremos romper los partidos, hacer que sus muros se derrumben y que corra el aire de una vez por todas; queremos que la distancia entre partidos y ciudadanía se reduzca definitivamente. Nadie nos dijo que cambiar la sociedad fuera fácil, y creo que con procesos como estos en EQUO lo estamos consiguiendo. Creo que con estas primarias abiertas, en EQUO, estamos haciendo historia.

P: La participación política exige un compromiso ¿Qué te hizo decidirte a presentarte a estas primarias? ¿Cuál es tu objetivo?

R: Pues creo que fue precisamente ese compromiso el que me hizo presentarme a estas primarias. En primer lugar creo que las y los ciudadanos tenemos que dar un paso adelante si queremos cambiar la realidad que tenemos alrededor. Tenemos que ser una parte activa del cambio si no nos gusta el mundo en que vivimos, y eso se hace asumiendo un compromiso que puede ser político, social o de cualquier otra índole, pero que tiene que ser un compromiso. En segundo lugar, me presento a estas primarias también por mi contexto: me encuentro trabajando en el grupo Verdes/ALE del Parlamento Europeo (como coordinador de la campaña de juventud) en el momento en que empiezan estas primarias, y quiero aportar con mi experiencia, mi conocimiento y mi energía para hacer que después de estas elecciones el Parlamento Europeo se llene de diputados y diputadas de EQUO.

Mi objetivo es liderar la lista de EQUO a las elecciones europeas, salir a la calle y convencer de que EQUO tiene las respuestas, que este es nuestro proyecto, el de todas y todos; y después llegar al Parlamento Europeo y ponerlo patas arribas y demostrar que, en EQUO, hacemos lo que decimos.

P: ¿Te esperabas pasar a la segunda ronda de estas elecciones primarias?

R: Compartí la primera vuelta con formidables candidatos, que sin excepción hubieran merecido pasar también a la segunda vuelta y hubiera hecho un trabajo extraordinario en el Parlamento Europeo. Pasar a la segunda vuelta estaba, por tanto, lejos de estar garantizado, pero me esforcé por hacer una campaña lo mejor posible, y tengo que reconocer que fue maravilloso poder ver la confianza que muchas y muchos han depositado en mí en estas primarias.

P: ¿Cuáles son las expectativas de EQUO de cara a estos comicios?

R: Ganar estas elecciones y convertirse, junto con el resto de partidos verdes de la Unión Europea, en la primera fuera del Parlamento Europeo. Y poner patas arriba el Parlamento y el resto de instituciones, de manera que una transformación hacia una Unión Europea más justa, más verde y más democrática se acometa con la menor celeridad. Indiscutiblemente. Sabiendo que existe la posibilidad de que no consigamos que los 54 eurodiputados/as españoles/as sean de EQUO, nuestro objetivo seguirá siendo conseguir tantos como sea posible y hacerlo con unas formas y unos métodos que sean ya, por sí mismos, el comienzo de la transformación democrática por la que estamos luchando. El cómo también importa.

P: Precisamente hablando de Europa, hace algunas semanas conocíamos el I Informe sobre Corrupción elaborado por la Comisión Europea. Según este documento un 95 por ciento de los españoles considera que la corrupción está muy extendida y un 63 por ciento que le afecta a su vida diaria ¿Qué te parece?

Pues de todo menos sorpresa. Y es que efectivamente la corrupción está muy extendida en nuestro país y afecta, directamente, las vidas de las y los ciudadanos. Y está también en el principio original de esta crisis: la burbuja inmobiliaria, la burbuja financiera y la burbuja energética tienen todas un origen común e indiscutible: una crisis democrática, profunda, de unos gobernantes y unas instituciones que han permitido que lleguemos adonde estamos hoy y que son la causa primera del conjunto de crisis en que nos encontramos. Hay que devolver la política a la calle y la toma de decisiones a la ciudadanía. La corrupción es solo un cara, probablemente la más desfigurada, del cuadro que ilustra la crisis institucional que nos ha traído hasta aquí.

P: Respecto a la situación económica de nuestro país ¿Estamos saliendo de la crisis?

R: Crisis es millones de personas incapaces de encontrar un empleo. Crisis es más de una quinta parte de la población viviendo por debajo del umbral de la pobreza, dos millones de hogares no recibiendo ninguno de sus miembros un salario, cifras crecientes de exclusión social, el desmantelamiento del estado de bienestar para volver sencillamente al punto de partida de una crisis que ha evidenciado problemas mucho más profundos que los que afloran en la superficie.

Que las exportaciones hayan aumentado en nuestro país es una buena noticia. Que los índices de crecimiento se perfilen positivos en los próximos años, está bien. Pero que nadie intente engañarnos diciendo que estamos saliendo de unas crisis, las crisis de verdad, a las que todavía les queda mucho tiempo hasta divisar ninguna salida.

Con las políticas de austeridad saldremos de esta crisis. En algún momento, es verdad, la situación económica mejorará. Pero será a costa de que el peso de esa salida recaiga a hombros de las mayorías más desfavorecidas, de los que menos tienen, y de los que no nos han traído hasta aquí. Será a costa de que los responsables no paguen sus responsabilidades. Y a costa de una crisis mucho más larga y más dolorosa que si se hubiese elegido nuestro camino alternativo: el Green New Deal.

P: Volviendo a Europa, las elecciones al parlamento europeo suelen estar caracterizadas por una gran abstención ¿Por qué es necesario que la gente acuda a votar el próximo 25 de mayo?

Porque desde Europa nos llegan los problemas pero también las soluciones. Porque nunca había sido más importante ir a Bruselas a pelear, y a dar la cara a los que están tomando decisiones a espaldas de las y los ciudadanos y de nuestros intereses. Porque ha llegado el momento de entrar en las instituciones y empujar por que estas respondan a los intereses de todos los ciudadanos. Y no al interés particular.

Y porque quedándose en casa el 25 de mayo seguro que no se cambia el mundo. Porque ese día los que quieren que las cosas continúen como están irán a ejercer su voto, y porque todos los demás, la enorme mayoría, no podemos dejarles que lo hagan. Porque no solo desde las urnas se cambian las cosas, es verdad. Pero desde las urnas, también se cambian.

Vamos con Compromís

Y ha sido el sí. Esta mañana, después de un proceso de intenso debate dentro de EQUO sobre si los afiliados y las afiliadas aceptábamos el acuerdo propuesto por Compromís para coliderar una lista conjunta a las elecciones europeas cuyo primer puesto sería ocupado por Compromís. Los resultados de la votación: Un 76,31% de las y los afiliados han dicho, rotundamente, sí.

Creo que de este proceso hay una parte que ha salido reforzada: EQUO. Porque hemos sido capaces de exponer nuestros posicionamientos, defender lo que sentíamos que era lo mejor para todos y todas, y juntos participar de esta decisión siendo cada uno, un voto. Todos y todas, un proyecto.

El intercambio de impresiones estos días ha sido apasionado. Sabíamos que estábamos siendo parte de una decisión importante. Y todos deseabamos que nuestro espacio compartido con Compromís no saliera de esta votación dañado, porque sabíamos que el camino que queremos andar es, de muchas maneras, conjunto. Y dando y recibiendo nuestras opiniones hemos hablado a veces de principios, de valores, obviando por un momento que en esta casa todos los tenemos, que estamos todos defendiendo un mismo proyecto. Sin excepciones. A menudo con dificultades, en ocasiones con frustración. Muchas veces mezclando lo político y lo personal en una misma copa. Pero defendiendo, todos, el mismo proyecto.

Y creo que esta es la idea más importante que tenemos que sacar de este proceso. Que estamos todas y todos juntos en esto. Que nuestra forma de ver la política, y la vida, está llena de matices, de imperfecciones, de inconformismos. Pero que en este proyecto estamos todos y todas, ineludiblemente, luchando por una misma causa. Y que la diversidad, en EQUO, nos hace más fuertes.

Escribía hace muy poco que las dos opciones implicaban consecuencias positivas y consecuencias negativas. Y que mi decisión era votar por el no por las razones que ya os conté. Pero estoy contento de que, a pesar de que no sea de la manera que a mí me hubiera gustado, sigamos en este barco con Compromís. Y estoy contento de que, en EQUO, seamos capaces de seguir avanzando todos y todas así, a una. Tomando las decisiones democráticamente y enfrentándonos a las dificultades como lo haríamos en el mundo en que creemos.

Tenemos compañeros de viaje y estamos cerca de acabar nuestras primarias abiertas y el programa electoral, ahora es el momento de convencer a la calle. ¡EQUO va!

Carta abierta a los afiliados y afiliadas de EQUO acerca de mi posición sobre el acuerdo con Compromís

Como sabéis mañana las y los activistas de EQUO están llamados a votar el acuerdo de coalición propuesto por Compromís. En este acuerdo, Compromís ofrece a EQUO apoyo en la logística de la campaña, a cambio de que el cabeza de lista sea miembro de Compromís. En el caso de que la coalición obtuviera un puesto en el Parlamento Europeo, éste sería ocupado primero por Compromís el tiempo proporcional al número de votos obtenidos en el País Valencià y, después por EQUO, de forma proporcional a los votos obtenidos por EQUO. La propuesta de Compromís no tiene en cuenta la solución que EQUO había enviado una semana antes: convocar unas primarias entre el ganador/a de las primarias de EQUO y el ganador/a de las primarias de Compromís. De esta forma, toda la coalición podría decidir quién encabeza la lista.

Para mí esta última cuestión es clave. No se trata de quién es el número uno, dos o el tres. No se trata de quién encabeza nada. Se trata de ser fiel al principio de radicalidad democrática que está en la esencia de EQUO y que sé que está también en la esencia de Compromís. Si EQUO acepta la propuesta de Compromís, gran parte de la coalición estará aceptando un líder que no ha podido votar y que, a día de hoy, tampoco sabemos quién será, ni tan siquiera si estará presente en la papeleta que metamos en la urna, fuera del País Valencià. Me pregunto: ¿Qué preferirían los compañeros afiliados y afiliadas a Compromís? ¿Unas primarias entre los dos cabezas de lista o lo que al final se ha propuesto por parte de su ejecutiva?

Lo digo claramente: yo quiero ir con Compromís. Compartimos valores, programa y forma de entender la política. En definitiva, compartimos espacio y juntos podremos ser una plataforma de cambio real, en Valencia, Madrid o Bruselas. Pero no quiero aceptar un acuerdo que va en contra de los principios por los que yo he entrado en EQUO. Creo que es precisamente en los momentos en los que los proyectos se definen, cuando hay que tomar decisiones en las que para ganar tenemos que renunciar a algo. Yo quiero optar por ganar en coherencia, tanto la organización como yo mismo. No quiero ver cómo desde EQUO perdemos de vista por lo que estamos aquí. Y estoy dispuesto a renunciar a tener asegurado un eurodiputado dentro de año y medio.

Creo que ese tiene que ser el mensaje que lancemos, no solo a Compromís, sino al resto de la sociedad. EQUO no va a dejarse sus principios básicos por llegar más rápido. En EQUO vamos despacio, porque vamos muy lejos. En EQUO se puede confiar. Por esa razón voy a votar en contra del acuerdo propuesto de Compromís, confiando en que nuestros compañeros sabrán entender nuestras razones y, al final, accederán a convocar unas primarias con nosotros.

Si ese no es el caso, EQUO seguirá su camino. Porque EQUO es un partido valiente, porque arriesgarnos no nos asusta y porque sabemos que tenemos las respuestas a los problemas de la gente. Porque sabemos que somos capaces de poner patas arriba el panorama político español. Porque sabemos cuáles son nuestros principios y demostramos a las y los ciudadanos que no los vamos a dejar nunca de lado.

Con este debate, también me he preguntado qué clase de político quiero ser. Sé que mi posicionamiento va a tener consecuencias en mi candidatura en las primarias de EQUO. Así me lo han hecho saber ya varios compañeros. Lo cierto es que prefiero ser honesto, conmigo mismo y con vosotros, antes de ganar votos traicionando lo que pienso. Y quiero ser la clase de político que dice abiertamente lo que cree. Podréis estar de acuerdo, o no. Pero podréis tener la seguridad de que defiendo aquello en lo que creo.

Creo que el debate sobre si apoyar o no el acuerdo de Compromís no se ha centrado en la cuestión que en definitiva tenemos que votar, a partir de mañana. Creo que no hay nada con lo que esté en contra en el Manifiesto por el Sí, porque se compone mayoritariamente de lugares comunes. Y creo, también, y así lo he pensado desde que he llegado a la segunda vuelta, que como candidato no me correspondía formar parte de ningún grupo de presión a favor o en contra de ninguna de las dos opciones. Esta votación es de mucha importancia para EQUO, ya lo sé, pero no podemos olvidar que en EQUO la decisión de aceptar o no el acuerdo propuesto por Compromís se va a tomar votando. Una persona, un voto. Por tanto, como miembro del partido, como alguien que se toma en serio la democracia interna, y como candidato, aceptaré lo que la mayoría de compañeros y compañeras consideren. Porque este proyecto trasciende de personalismos y porque, recordando uno de nuestros primeros lemas, EQUO es un proyecto com-partido.

 

Se valiente. #VotaValiente.

Me he creído este proceso. Esa es la principal razón por la que me presenté, en su momento, a estas primarias. Me he creído que en Equo podemos hacer política de otra manera. Me he creído que aquí no tiene que haber candidatos naturales, que aquí no hay favores que devolver ni puestos decididos de antemano. En Equo nos creemos la democracia, y la ejercemos, de una vez por todas. Hasta el punto que alguien como yo, que un día salí a la calle y que desde la invisibilidad he trabajado por aportar a este proyecto, he podido exponer mis ideas, defenderlas, y llegar a una segunda vuelta y, tal vez, al Parlamento Europeo. Me he creído que la política tradicional, en Equo, se ha acabado. Que ya no valen políticos profesionales, que ya no valen decisiones tomadas anticipadamente. Que los votos no están decididos hasta que no han hablado todos los candidatos.

Y sé que puede sorprender. Sé que todavía nos cuesta. Pero yo ya me he creído que podemos hacerlo. Yo me he creído que estamos cambiando la historia, y que a partir de ahora nos enfrentaremos a unas elecciones con las que elegir a aquel o aquella que más nos convenza: primero a nosotros, después a la calle y por último al parlamento. Y me presento, con mis 25 años, con la experiencia que hasta ahora he ganado y con la fuerza que siento para luchar por el mundo en el que creo, para encabezar la lista de Equo a las elecciones europeas. Y estoy dispuesto a convenceros. Os pido, sólo, una cosa: que seáis valientes.

Valientes para poner la ecología política encima de la mesa, y para luchar por ella en cada enmienda, en cada resolución, en cada negociación parlamentaria. Valientes para salir a las calles a gritar y a convencer de que nos estamos ahogando, de que el planeta no puede esperar más y de que, juntos, podemos construir una alternativa que asegure nuestro medio y nuestras sociedades. Valientes para mostrar que ya sabemos cómo hacerlo, que hay un plan, y que si en la calle somos lo suficientemente numerosos no habrá nada, ni nadie, que pueda silenciarnos: desde las instituciones pondremos fin a la dictadura de mercados y mercaderes, y devolveremos la soberanía a sus verdaderos dueños, nosotros mismos; ejerceremos la democracia, no como un partido tradicional, sino como una red de ciudadanos, viva, en movimiento, y dispuesta a avanzar hasta que cedan los muros de un sistema demasiado viejo como para seguir respondiendo; y aseguraremos el reparto, aseguraremos que lo primero sean las personas y que, por encima de todo, nuestra obligación sea garantizar que todos y cada uno de nosotros tenemos los mínimos para vivir plena y dignamente. Para asegurar que nadie, nunca más, vuelve a quedar atrás.

Quiero dar las gracias a toda la gente que de una forma u otra me ha apoyado, y que ha creído que no había que tener miedo para cambiarlo todo, para pedirlo todo. Para votar valiente.

Por una Europa imaginada sin miedo.

#VotaValiente