Archivo de la etiqueta: Austeridad

Una Garantía Juvenil sin muchas garantías

Mañana miércoles el Parlamento Europeo respaldará la asignación de 6.000 millones de euros de la Iniciativa sobre Empleo Juvenil (IEJ), destinados a reforzar económicamente la Garantía Juvenil, herramienta voluntaria con la que las instituciones europeas quieren demostrar sus pretendidos esfuerzos para combatir el desempleo juvenil dentro de la Unión. Una vez más, la respuesta se reduce a mucho compromiso verbal y pocas acciones, en una Europa desorientada ante unas cifras de desempleo juvenil insólitas en el continente.

¿Qué es la Garantía Juvenil? Es el compromiso, por parte de las administraciones y los servicios públicos de empleo, de ofrecer a los y las jóvenes menores de 25 años (o 30, a decidir por cada Estado) un empleo o una formación tras un período máximo de 4 meses de inactividad laboral o tras haber concluido la educación formal.

Y es que las cifras escupen una realidad que a veces no concebimos. Cerca de 6 millones de jóvenes (23,5%) de menos de 25 años buscan trabajo en una Unión Europea incapaz de proveerlo. Esta cifra alcanza el casi millón de personas en nuestro país (56,5%), entre los que se encuentra uno de los sectores más afectados por una crisis que se está llevando a las y los jóvenes brutalmente por delante: los llamados Ni-Nis, jóvenes que ni trabajan ni estudian y a los que la falta de perspectivas de futuro les coloca en una situación de desamparo que les aboca, a veces irremediablemente, al infierno del desempleo de larga duración, entre cuyas peores consecuencias se encuentran la pobreza y la exclusión social.

7.5 millones es el total de jóvenes de menos de 25 años que responden a esta descripción en la UE. Y 6.000 millones el presupuesto asignado a la IEJ para poner en funcionamiento la Garantía Juvenil en los próximos 7 años, en los países cuyo paro juvenil supere el 25% y que presenten sus planes antes de finales de diciembre. La ayuda (de la que casi 2.000 millones de euros irán a parar a España) se concentrará en el período 2014-2015, para hacerla algo más presentable, y no será dinero nuevo: la mitad proviene del Fondo Social Europeo y la otra mitad del Fondo de Cohesión. Pero poco parece importar de dónde vengan los fondos, ante una ayuda del todo insuficiente. La Organización Internacional del Trabajo calcula que para de verdad implementar una Garantía Juvenil solo en la zona euro serían necesarios, al año, 21.000 millones de euros.

El planteamiento de la Garantía Juvenil no es en mi opinión lo equivocado, lo equivocado es la falta de compromiso de los que dicen querer implantarla. Todos los jóvenes deberían tener el derecho de experimentar una transición suave de su etapa formativa a la laboral, y las instituciones deberían ser las encargadas de garantizar que así fuera, utilizando los recursos necesarios para ello. Esa era la idea original que presentaron los verdes por primera vez en el Parlamento Europeo en 2009, una Garantía Juvenil que construyera las bases en definitiva de una garantía de derechos, y no una herramienta que pretendiera responder a la gravedad de una crisis para la que no fue diseñada.

La virulencia del desempleo juvenil en Europa no se resolverá con Garantías insuficientes en medios y en expectativas. Se resolverá poniendo fin a las políticas de austeridad, que destruyen más herramientas para el empleo juvenil de las que la Garantía Juvenil podría pretender crear, y diseñando un plan de choque en el corto plazo que asegure primero los derechos de los que están dentro y fuera del mercado laboral al mismo tiempo que se esboza una estrategia de creación de empleo que tenga como base la inversión pública (posible con una justa reforma fiscal) y el reparto del trabajo.

Anuncios

Reformas pendientes de la UE I: Competencia y paraíso fiscal

Podríamos calificar a la Unión Europea de paraíso fiscal sin miedo a equivocarnos. Multinacionales como Starbucks, Google, Amazon o Apple eluden impuestos millonarios gracias a sus filiales en ciertos países de la Unión Europea, disfrutando de reducciones insoportables del Impuesto de Sociedades. ¿Cómo es esto posible? Lo es gracias a la salvaje competencia fiscal que se practica desde hace años entre países de la UE.

Irlanda, Luxemburgo, Reino Unido (por medio de las islas Bermudas) y otros países de la Unión hacen lo posible por atraer a su fisco a multinacionales, trabajadores cualificados e inversores. Hasta aquí, bien. El problema reside en que están dispuestos a hacerlo a cualquier precio. Estos países minimizan hasta niveles inverosímiles el nivel de imposición fiscal sobre corporaciones, lo que crea una situación de competencia desleal entre países miembros de la misma unión, que si no fiscal, sí lo es económica y monetaria.

Estas multinacionales, por medio de la ingeniería financiera y utilizando los llamados precios de transferencia, polarizan sus beneficios en los países en los que el nivel de imposición es más bajo, consiguiendo evadir de esta forma miles de millones de euros por ejercicio fiscal. La estrategia es sencilla siguiendo el ejemplo de Google, que “factura desde Irlanda los ingresos por publicidad que obtiene en otros mercados, como el español, donde ha declarado pérdidas en los últimos dos ejercicios y apenas ha pagado impuesto de sociedades”, o el de Amazon, que “pese al éxito de su lanzamiento comercial, su filial declaró en 2012 pérdidas contables de 54.329,8 euros, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil“.

Pero hay más ejemplos. La empresa Starbucks ha tenido la bravura de declarar que sólo ha tenido beneficios en Reino Unido en un único ejercicio fiscal desde que hace 15 años se asentara en suelo británico. Posiblemente estas infracciones no se puedan considerar más que inmorales, pero la realidad es que algunas de estas multinacionales tributan en la actualidad hasta sólo el 2% de sus beneficios. Al mismo tiempo, en los países donde estas compañías evaden en la práctica impuestos, se realizan recortes en servicios básicos desmantelando, en definitiva, un sistema de bienestar creado por y para todos.

Creo que una de las reformas pendientes más fundamentales en la UE es la Unión Fiscal. Porque es impresentable que las compañías con más beneficios sean las que menos tributen, y porque la alternativa a las políticas de austeridad pasa precisamente por aumentar los ingresos fiscales del capital, las grandes corporaciones, los que más tienen y los que más contaminan. Necesitamos una Hacienda Pública Europea, con carácter progresivo, capaz de acabar con la competencia fiscal entre los países miembros. Necesitamos que se prohíban definitivamente los paraísos fiscales. Y necesitamos avanzar hacia una armonización fiscal más justa, en definitiva, cuyo máximo exponente no sea eliminar precisamente el tipo incrementado para los bienes de lujo, de evidente carácter redistributivo.

Medidas como estas son fundamentales para convertir la Europa financiera y enviciada en la que nos encontramos en una Europa social, ciudadana, del bienestar, la justicia social y la solidaridad.

La juventud importa

Pensaba, hace unos días, con motivo del Día Internacional de la Juventud, hasta qué punto los jóvenes estamos pagando en Europa las cuentas de decisiones que no hemos tomado nosotros. Pensaba en cómo estamos padeciendo unas tasas de desempleo, una imposibilidad de emanciparnos, unas dificultades para acceder al sistema educativo.. cómo estamos padeciendo el olvido de un sistema, en definitiva, al que muy poco parece importarle que estemos empezando a decidir que esto ya no tiene que ver con nosotros. Que aquí se quedan ellos, pero nosotros, si podemos, nos salimos de esta farsa. No nos la creemos más.

Y al mismo tiempo estoy viendo que hay gente que sí está trabajando para cambiar las cosas, y que está usando las instituciones para hacerlo. Eso es lo que estoy encontrando en el grupo Verdes/ALE del Parlamento Europeo. Lo que desde Europa han estado pidiendo los verdes desde hace años, Seguir leyendo La juventud importa